26.3.08

El deporte y yo - desencuentros en la tercera fase


Entre mis propósitos de año nuevo de este año del señor de 2008 figuraba (como entre los de tantas y tantas personas) el de hacer deporte, una actividad diaria que, a ser posible, endureciera mis glúteos y reafirmara mis ya esculturales piernas (:P).

Como cada vez que intento practicar yoga en casa el perro se vuelve loco al verme por los suelos y acude raudo a lamerme la cara preguntándose qué me ocurre para arrastrarme así (y necesito dejar la puerta abierta para escuchar la música que acompaña a las asanas) he desistido de momento. La curiosidad me movió hace unos meses a preguntar en un centro de Pilates recién inaugurado y a escasos metros de casa (ideal de la muerte). Tan de la muerte que casi caigo redonda al escuchar el precio de dos sesiones semanales de una hora cada una: 180 €/mes.

Poco después descubrí que el anillo verde ciclista pasa por mi barrio, con una calzada bien ancha y un carril para peatones. Comencé entonces a utilizar (como la etiqueta me dio a entender) los bastones de marcha nórdica que Audrie me regaló hace tiempo, convirtiéndome así en la friki del anillo verde ciclista y del barrio en general, pues no contenta con llevar los bastones, mallas, forro polar, braga polar y una cinta en el pelo, hacía que mi perro me acompañase en tan solitaria y aburrida actividad. Afortunadamente, varios años trabajando con un uniforme espantoso hicieron que perdiera por completo el sentido del ridículo y hasta me divertía ver las caras de asombro de los vecinos. Utilizaba entonces las únicas zapatillas de deporte que tenía, unas tenis muy viejas, y más de una vez me hice daño en un pie. Abandoné la frikada temporalmente, por unas vacaciones y por el sentimiento de que esas zapatillas no eran las más adecuadas. Garra, que decidió dar una clase de tres horas de marcha nórdica, me lo confirmó. Tras muchas vicisitudes (la principal, encontrar tiempo para ir a decathlon) encontré un chollazo de zapatillas válidas para la marcha, de marca buena y todo que, para mi disgusto, llevan en la suela el nombre del modelo: "transition bride" (qué gracioso, ja ja).

Bueno, pues ya con zapatillas adecuadas y unas nociones más concretas sobre la marcha nórdica (cortesía de Garra), sólo me quedaba que la ola de frío polar remitiera para no morir en el intento.

Esta mañana el cielo estaba nublado, pero la temperatura era primaveral. Además, libro, lo que anima a practicar deporte, sin prisas. Mientras desayunaba escuchaba la previsión meteorológica para las próximas horas-días. Otro frente frío se acercaba a la península, ya estaba en Navarra, dejando precipitaciones y con crecidas importantes en los ríos del norte. Bueno, me he dicho, si está en Navarra y son las once de la mañana, me da tiempo a hacer unos kilómetros. Así que, dicho y hecho, me he puesto las mallas, una camiseta de promoción, una cinta multicolor en el pelo, el forro polar, las súper-zapatillas-de-transición, unos guantes del uniforme antiguo (nuevos) y he ensillado al perro, digo, le he puesto la correa. Le he paseado un poco. Mientras él hacía sus cositas, yo iba calentando. La temperatura era suave y empezaba a chispear. Bueno, me he dicho, no importa si me mojo, no hace frío. Me he enfundado los bastones (hay que atárselos a las manos) y he comenzado la marcha, hemos, que el perro también participa.

Llevaríamos medio kilómetro cuando ha empezado a soplar un viento racheado fuerte y helado. Los ojos me lloraban pero podía resistir el frío, ya había entrado en calor y llevaba buen ritmo. Al terminar el primer kilómetro, el viento era tan fuerte y gélido que me ha obligado a dar media vuelta. Los árboles que bordean la calzada aún son escuálidos y están desnudos, sólo adornan el camino. Mientras regresaba a buena marcha, la nube que tenía encima se ha puesto a descargar con todas sus fuerzas. He tenido que apretar el paso y huir hacia casa. A los pocos minutos de llegar, ha salido el sol, ha dejado de llover y, aunque puedo escuchar el viento estoy segura de que la temperatura vuelve a ser primaveral.


13 comentarios:

Anónimo dijo...

Estimada señorita Gilda, lamento informarle de que, desafortunadamente, el frente frío se mantendrá en la península hasta el próximo sábado.
Creame al decirle que lamento que las inclemencias meteorológicas hayan impedido la práctica de deporte.
No obstante, seguiremos informando de la evolución de la borrasca que amenaza no solo Navara, el País Vasco, La Rioja y Cantabria, sino también el madrileño barrio de Las Tablas cuando usted se dispone a la práctica de deporte.

Gilda dijo...

Oh, dios mío! Entonces no podré cumplir con mi objetivo hasta julio!! (y entonces seguro que hace demasiado calor)

Gilda dijo...

Creo que optaré por otras formas de deporte (las cirscunstancias me han abocado a ello). Alguien se viene al café madrid esta noche?

Anónimo dijo...

Querida Gilda, tu pelirroja cabellera no puede verse esclavizada por cinta del pelo alguna, y a ti lo que se te da bien, es quitarte el guante, no ponértelo y por analogía quizá puedas usar los bastones para el lanzamiento de ídem...es evidente que todo son señales: el nordic walking no es lo tuyo. Hasta el cielo se encarga de decírtelo y tu ahí, venga a cepillarte el pelo cabeza abajo y claro no te enteras.

Garra Fauces dijo...

De eso nada Gildita, aunque es cierto que pinta a confabulación de los elementos contra tu empeño, me he acordado de un episodio de la pantera rosa y una nube algo pesada... tú tranquila, por algo será , aversiejquetecrejque, seguro que ayer contando la anécdota ligaste en el café Madrid, o si hubieras perseverado te habrías pillado el gripazo del siglo... o sea que ayer no era el día, pero llegará , yo te aviso, que hoy me he levantado yo con similares intenciones que tú (aunque con mucha menos fuerza de voluntad)...de momento se está muy bien en casa disfrutando del "bló". Ande, cuente en cuanto se levante.
¡Oh cielos!¿qué ven mis ojos?¡ Son la Srta. Alpargata y sus alpargateados pies, un chándal de terciopelo verde, y mami detrás con la jarra de té helado!Desde luego , su estiramiento natural y ese corsé sempiterno , se adecuan muy bien a la norteña marcha.¡Y va perseguida por un claro con sol...!

Seguiré informando

Gilda dijo...

Veo que has madrugado, preciosa, con lo bien que se está en la cama sufriendo la resaca... Alguien sabe cuántos números de teléfono caben en un móvil? Bueno, aunque no vino Tako Topoya, mi japonés favorito, tuve un momento de éxtasis al estar yo solita integrada en un grupo de 7 hombres... estoy invitada a una fiesta ucraniana en mi casa (Oleg trae la comida y el vodka), a una cena árabe en casa de un amigo, a londres (a un barrio súper-posh), Iirka seguirá tocando el contrabajo en nuestra boda, un inglés de York de acento encantador me invita a la filmoteca el finde que libro, hablé ruso con el ucraniano, con el checo y con alguien más pero no me acuerdo. Hablé inglés con Michael de York y con Larry de Londres. Hablé español con 7 croatas enamorados de Madrid. Hablé de Italia con Gabriel, de Peruggia (o como se escriba), otro encanto de hombre. Le paré los pies a Peter el polaco cuando insultó a mi amigo Fran (luego vino a hacer las paces). Tomamos churros en San Ginés y después mi buen amigo Chus y yo fuimos al Oba Oba, donde un grupo tocaba como si estuviera en Wembley (atronador) y nos quedamos afónicos poniéndonos al día sobre nuestros amigos comunes.

Gilda dijo...

Ah, Michael de York también me invitó a cenar. Pastel de tofu. Que no come animalitos, dice. Pensándolo bien, no sé para qué voy a hacer compra mañana...

Audrie, churros con diamantes dijo...

Gracias a dos yo estoy caliente, anorética y asocial. No me afecta nada de lo que digáis...

Alguien que el sábado esté de mañana o librando y el domingo de tarde o librando se viene a Pucela a un concierto pun en una casa autogestionada, probablemente bastante ilegal? Dejan entrar aunque vayas limpio.

Gilda dijo...

Sabes que me van las emociones fuertes, pero estoy de rodaje nocturno toda la semana...

Garra Fauces dijo...

Odrin cariño , aprovecha la ocupación para dar rienda suelta al calentón y a la asocialidad, lo de la "anoresis" lo llevas crudo allí...
Por cierto ¿soy yo punk? al fin y al cabo me autogestiono la casa y otros abalorios,y de desorden sé un montón...

Garra Fauces dijo...

A mí es que en las fiestas punk se me resiente la marca del moratón de moratones de la piernalga.
Me dedicaré a escuchar a "La polla records" para solidarizarme.
Póngame a los pies del guitarrista de artificiosa inteligencia.

Uma Chusma dijo...

NOOOOO!! CHURROS EN SAN GINÉS NOOOO!! estarías muy borrachos! están askerosos, sólo los supera la cosa esa k venden como chokolate! (del espeso,nenas y nenos)

Jo, yo quiero casa ocupa y no puedo. Este domingo libramos, pero yo tengo komida.

Audrie, churros con diamantes dijo...

Nada, nada, que yo solita no quería ir, así que me quedé sin trasgresión. Otra vez será.